miércoles, 3 de junio de 2015

#NiUnaMenos

Antes de venir me sentía algo hipócrita.
Argoyuda a la Legrand. Pelotudo a un traidor de tus amigos ex amigo. Choto al caretón y triste de tu vecino de la vuelta. Hijo de puta al cargador que no cargaba o celular que se apagó. O a Macri cuando del "cambio" habla.
Y detesto la hipocresía. Pero sé que tengo un sentido de equidad y justicia inigualable (suena fanfarrón, pero poco me importa lo que crea el entorno que no le cabe lo que juzgo o sentencio a favor o en contra de algo o alguien), promoviendo la lealtad y respeto a decisiones que no afectan a terceros física o directamente (porque las susceptibilidades -que son indirectas o abstractas- se solucionan en terapia). Y de equivocarme, todos saben que cuando no tengo razón (no verdad, ya que no existe, sino razón), me retracto y disculpo.
Así que a partir de hoy me comprometo a eliminar, comenzando por la atenuación (cuestan los cambios culturales, sobre todo si al lenguaje nos referimos), insultos sexistas que dirijo a quien sea. ‪#‎NiUnaMenos‬